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domingo, 22 de noviembre de 2009

UN HILO DE VIDA


Parece que estaba sollozando
cuando en sueños vi una araña,

se deslizaba en la penumbra
acariciando el hilo de la vida.


Era un minúsculo ángel
que protegía su figura danzante

con el sediento hilo protector
de una red victoriosa en la oscuridad.

Perpleja, abrumada
y angustiada
en la oscuridad,
quiso averiguar
por la oscilación reinante,
un extraño brillo asustó al visitante.

Dejé extendida mi mano,

observó con serenidad el obstáculo.

Un impulso salvador la invadió,
una pregunta por la vida la estremeció.

Desconsolada, retrocedió y le escuché decir:

¿Acaso te intereso, oh simple mortal?
¿Te interesa mi viaje en tu mundo?

¿O acaso no puedo tejer pensamientos?

Complacido y cauteloso,

me acerqué sigilosamente.

Al instante, retrocedió con angustia,
exclamando, mi vida pende de un hilo.


¿Qué lamento humano nos estremece?
¿Qué sentido tiene el suspiro humano?
¿Qué sentido tiene una red y un hilo?
¿Qué nos enseña la pequeña vagabunda?

Aprendamos a tejer la red
de pensamientos y sentimientos,

el hilo de la vida es la creatividad,
búsqueda de la verdadera iluminación.


Por Luis I. Rodríguez

jueves, 13 de agosto de 2009

EL CISNE Y EL AMOR



Oh cisne, ave totémica que aparece en los mitos,
figura del amor y de la sensualidad;
eres símbolo de la luz, de la pureza,
camino de la iniciación.

Eres la nave que transporta los mensajes
candorosos del iniciado camino de la iluminación
en pensamientos constructores de paz y libertad,
de mirada profunda en el horizonte sin igual.

Caminas sereno e impaciente en el lecho
azul marino de soledad, miras alegre tu imagen
en el espejo obscuro del vaivén
mecedor en una pregunta trascendental.

Eres portador de mensajes ocultos,
guía seguro del alma humana en el peregrinar
como la diosa Afrodita en viaje por los aires
y navegando sobre un trono de cisnes al albor.

Embrujas con tu presencia al observador,
y el blancor corporal transforma el espíritu
así como Zeus sedujo y amó a Leda
en aquel riachuelo como testigo natural.

Eres imagen viva del amor,
proyección de comprensión y unidad
en la transparencia sentimental de la fortaleza
espiritual, camino de plena ensoñación.

Eres el vigor de la ternura,
articulación asombrosa del resplandor
de un corazón alegre y solidario,
ejemplo de vida en el amor.

Por Luis I. Rodríguez