Mostrando entradas con la etiqueta agua marina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agua marina. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de diciembre de 2010

FLUIR



La vida es un río de sentimientos,
una corriente de pensamientos
que
fluyen como la madrugada
de plata
en la inmensidad natural.

Dentro de ti corre
un silencioso río de vida,

sumérgete en la cambiante
y cristalina agua marina.

Refresca tu sonora energía,
lanzándote a la búsqueda
incesante de tus lindos sueños,

caminos de la libertad.


El cauce de la vida fluye

como ardiente belleza
en el horizonte abierto,

franqueza de nuestro ser.

Sopla el viento en la mar,

abandona tu presente y

lucha toda la vida en
el misterio de tu silencio.



Por Luis I. Rodríguez


martes, 15 de diciembre de 2009

LAS FIGURAS...





De la inmensidad del mar y del cielo
emerge un misterio profundo,

la soledad extiende su hálito,

la existencia sonríe en el tiempo.

La aurora del cielo despierta la mente,
los rayos matutinos encienden la flor del amor.
La aurora del mar despliega su incesante color,
la fría brisa iriza la mente humana.

Las figuras de las nubes en el cielo
invitan al hombre a contemplar,
las figuras del agua en el mar

golpean la esclavitud humana.

La inmensidad celeste transporta

un pensamiento a la eternidad,
la inmensidad marina soporta

la adversidad del hombre.

Los rayos del sol y la luna fluyen
serenos como el pensamiento humano,

la inmensidad inquieta al hombre
con el beso del amor, la eternidad.


Por Luis I. Rodríguez

domingo, 6 de diciembre de 2009

EN EL DESFILADERO






La luz del día entra en el desfiladero,
el sonido del mar corre por mis venas
la brisa choca contra mi cuerpo y
el hielo de la indiferencia desaparece.

Una tenue voz se escucha en la profundidad
del desfiladero humano, un sonido, un grito,
un hielo penetra la mirada vagabunda,
la nieve de la montaña cae con alegría.

La vida irradia diafanidad matutina,
las gotas de agua recorren el camino,
una grieta calma la sed humana,
la vida bulle bajo los témpanos de hielo.

Los espectros de luz alegran
el camino cansino de un ermitaño,
sus pasos borran la ansiedad y la nostalgia,
una página se escribe con llanto de paz interior.

El camino de la montaña de hielo
está florido de justicia y libertad
anhelando la ruptura de la miseria humana,
la voz del silencio grita existencia.

El mar late silencioso en el laberinto,
el hombre rompe las cadenas de la guerra.
El mundo anhela una constante transformación,
el viento humano proyecta un cambio al interior.

Por Luis I. Rodríguez

miércoles, 16 de septiembre de 2009

NOSTALGIA


Estuve sentado en la arena observando
el movimiento del agua marina,
bordeando parte de mi existir.
El agua sonreía y esparcía su aroma
con alegría en el horizonte.
El corazón se agitó al contemplar
el golpe en el acantilado y las gotas
esparcidas en el ambiente calmaron
las calladas heridas que dejó en las rocas
del alma el estrépito de un castigo natural
al abrir una esperanza de vida, reflejo vivo
de los rayos naturales que fortalecieron
la mojada infancia que recorre
lentamente la figura arenosa
que brilla con luz propia
en el mundo de la vida.

En el inmenso arenal, el agua corría y
los pensamientos se diluían con la brisa liviana,
en el horizonte azul grisáceo un barco aparecía
meciendo su cuerpo en alta mar,
siguiendo la historia personal del vaivén
para vencer la nostalgia humana
en el balcón de la vida, un sentimiento.
Una fuerza extraña despertó al árbol
con los vientos dadivosos del encanto
para salir de la cárcel que guarda
en silencio, la imaginación.

Por Luis I. Rodríguez