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sábado, 16 de octubre de 2010

VIAJERO SOLITARIO


Soñando caminos en la cotidianidad.
¡Los paisajes dorados en la mente,
los verdes pinos erguidos elevan
sus polvorientos aromas de vida! ...

¿Adónde dirijo la mirada?
Cantando por el sendero, viajero
solitario con la nube de esperanza,
dulce compañía en mi soledad ...

—Los rayos penetrantes yacen
adormilando mi espíritu —.
"En el pensamiento surge
la rosa de tu pasión".

Se acerca la tranquilidad danzante,
el paisaje está mudo y sombrío;
mi soledad invita a meditar. El viento
estremece los encantos en el río.

La tarde serena sueña en mi alma;
el camino centellea en lejanía,
una nube blanquea con dulzura
las locas canciones de néctares.

Una canción de cuna respira:
"rosa dorada con espinas,
amantes llenos de pasión,
al despertar en mi corazón".

En el horizonte grisáceo,
el corazón del viajero solitario
oye con íntimo deleite la voz
de la rosa de tu pasión...

Por Luis I. Rodríguez

domingo, 14 de febrero de 2010

GERMEN DE LIBERTAD


La felicidad está en aprender a escuchar la mar,
en sentir la melodía del corazón con su palpitación
emergiendo desde la intimidad del ser...

La vida es un viaje placentero atados a la mar,
un dejarse guiar por la brisa marina en el horizonte
de la vida, del amor y de la alegría del corazón...

El pensamiento se hace a la mar,
una tormenta de viento penetra en mi ventanal
desojando las margaritas del amor en versos de ilusión...

El viento golpea la cara del principiante,
el signo del retorno estremece el sentimiento
dialéctico por descubrir el misterio de la vida...

La pequeña barca se mece al ritmo de un vals,
las olas danzan presurosas formando figuras
dando sentido al viaje trascendental...

Una figura aparece en el horizonte,
un aleteo transforma la esencia de mi ser
en el espíritu soñador, germen de libertad...

Tu horizonte es mi horizonte transformado,
tus pensamientos... un aliento de libertad,
la mar... el sendero del viaje a la belleza interior...


Por Luis I. Rodríguez


domingo, 6 de septiembre de 2009

¡NATURALEZA Y SILENCIO!



¡Naturaleza y vida!
¡Naturaleza y silencio!
La armonía está dentro,
la alegría se comparte,
la brisa sacude el polvo
de una hoja vagabunda.
El viento mueve la hojarasca,
su melodía recuerda una canción
de cuna al amanecer.
El sol con sus penetrantes
rayos calienta la soledad
y el agua derrama su
esencia de vida cual
sonriente vigor que penetra
la tierra sedienta de compañía
para embellecer con aroma
el ambiente natural de ensoñación.
Un canal de vida se abre paso,
chocando con la hojarasca deshecha,
una tierna hoja lucha oscilante
junto a sus amigas de faena que
envidiosas de tanta belleza tratan
de cerrar el camino victorioso
de la tierna vida que angustiada
aleja los obstáculos rocosos.
Los mil trozos de soledad
son las rocas humanas que
anhelan quebrar la embarcación
personal cual tempestad
en un mundo superficial donde
la apariencia arrulla la mar
con una voz melancólica
de incertidumbre y oscuridad.
¡Qué contaminado está el mundo!
¡Qué tristeza hay en la humanidad!
¡Naturaleza y silencio,
risas fingidas al atardecer!
La brisa bate iracunda las hojas
del desencanto humano que
extingue su verdor esperanza
de una vida, luz infinita
de la razón...
¡Qué tristeza hay en la humanidad!
¡Qué lejos está la razón!

Por Luis I. Rodríguez

viernes, 28 de agosto de 2009

LA ANGUSTIA DESCANSA PLÁCIDA...



Caminaba en un paraje desértico y abrupto
cuando escuché un eco de tu voz...

Angustiado observé el horizonte,
una sombra se alejaba al atardecer...

Presurosamente traté de gritar,
un nudo impedió el llamado desesperado...

Levanté los pesados brazos clamando y
una brisa gélida detuvo el caminar...

Las manos anhelantes desearon una rosa,
aroma estremecedor, antorcha del vivir...

La soledad enmudeció los pensamientos
y el silencio ahogó la imaginación...

Un viento despertó la imagen sonora de aquella
canción de niño, ilusión de verde esperanza...

Mi cuerpo estaba petrificado,
temblando de fatiga y ansiedad...

La mirada perdida en el entorno, cuando
la noche tendió sus rayos color seda...

La penumbra extendió sus brazos y
la llanura desolada acogió el silencio del humano...

&

La angustia descansa plácida en la gruta de la montaña...

Por Luis I. Rodríguez

sábado, 15 de agosto de 2009

LA ANGUSTIA DESCANSA PLÁCIDA...


Caminaba en un paraje desértico y abrupto
cuando escuché un eco de tu voz.

Angustiado observé el horizonte,
una sombra se alejaba al atardecer.

Presurosamente traté de gritar,
un nudo impedió el llamado desesperado.

Levanté los pesados brazos clamando y
una brisa gélida detuvo el caminar.

Las manos anhelantes desearon una rosa,
aroma estremecedor, antorcha del vivir.

La soledad enmudeció los pensamientos
y el silencio ahogó la imaginación.

Un viento despertó la imagen sonora de aquella
canción de niño, ilusión de verde esperanza.

Mi cuerpo estaba petrificado,
temblando de fatiga y ansiedad.

La mirada perdida en el entorno, cuando
la noche tendió sus rayos color seda.

La penumbra extendió sus brazos y
la llanura desolada acogió el silencio del humano.

&

La angustia descansa plácida en la gruta de la montaña...

Por Luis I. Rodríguez


sábado, 1 de agosto de 2009

EN SILENCIO...




La arena del desierto es para el viajero fatigado
lo mismo que la conversación incesante
para el amante del silencio.
Proverbio persa


El silencio es una revelación divina.
El silencio es el éxtasis del corazón adolorido.
El silencio es la plena conciencia de escucha total.

El silencio es la fuerza real de sentir lo que somos.
Siempre será una puerta abierta
de la manifestación de sí mismo en el tiempo.

El silencio es la proyección del vacío existencial…
Una fuerza progresiva en sobresalto
impide a la luz interior dar frutos: liberación y profundidad…

En el silencio el alma se estremece
escuchando el cántico del viento que
acaricia el rostro humano.

En el silencio se escucha el lamento del ‘otro’.
En silencio el hombre pregunta, la bruma interior estalla,
brotando una palabra de amor.

El silencio es el viaje interior del hombre,
observando los rayos resplandecientes de Dios y
descubriendo el valor de su inmenso amor…

Por Luis I. Rodríguez

lunes, 20 de julio de 2009

UNA ROSA MENSAJERA...



Siento tu presencia viva a la distancia,
aquel sueño, en viento color de rosa

cuyos pétalos encienden la imaginación

latente en la sabia matutina al amanecer.
..

Tus alas resplandecen en frenesí áureo,

transformando el espíritu aventurero
en gotas cristalinas de vida angelical
aladas por el viento mensajero, un pensamiento.
..

Y el rocío cabalga sonriente en las verdes hojas
mecidas por la vibración oscilante
de aquel
corcel de ensueño, que jadeante
en el camino
busca una estancia con luz de ilusión...

Amor soñado, tus alas encantadas
danzan con el alba hacia mi estancia

con el frío rocío, figura sin trazos con luces

de rosas rugosas, absorbiendo mi pecho hambriento...


Galernas de amor encendido, activos pensamientos
deambulando brasas de amor en tu seno
acariciando el fulgor de la rosa ideal
descansando en tu sedosa almohada...


Pensamientos vacilantes que resplandecen con el rocío
en la brisa galopante camino a tu presencia,
oh mujer, llena de vida y fortaleza,
portadora de luz en rosa apasionada, el amor...


Por Luis I. Rodríguez

jueves, 18 de junio de 2009

ILUSIÓN...


La luna juega en la noche de fuego
con sus resplandecientes rayos y
el viento estremece la soñada soledad.

El viento se pasea deprimido y melancólico
por las polvorientas calles del cuerpo
como aquel náufrago en el inmenso mar.

La noche sonríe y la luna la viste,
el viento la conoce y la arrulla,
ella se enamora del silencio,
encontrando abierto el libro de la vida.

Por Luis I. Rodríguez

domingo, 31 de mayo de 2009

AL AMANECER...




En la noche estuvo caminando sedienta y pensativa.
Un resplandor apareció en la inmensidad,
holgando en la cabeza un tenue espectro de amor,
susurrando un pensamiento de intrigante vigor.

La luna con su esplendorosa cabellera
aprisionó consigo al amante enloquecido,
apareció un dulce aroma de ternura rondando
y una presurosa mano acarició la mía.

Los árboles movieron sus armoniosas ramas
como invitando a la danza de la soledad,
un escalofrío recorrió el paraje humano y
una lágrima de piedra brotó en la oscuridad.

Las figuras nocturnas salieron de la penumbra,
como moviéndose al son de la música celestial
una potente luz en el horizonte señaló
el camino del paraíso en el nocturnal.

Y las formas intercambiaban su sentido metafórico
en el quehacer andariego del gélido amanecer.
Los sonidos del viento reanimaron
en el crepúsculo matutino al sonriente gusano adormilado.

Por Luis I. Rodríguez

martes, 5 de mayo de 2009

SOMNOLENCIA


La tarde se torna fría y banal,

siento un vacío estremecedor.

Un dolor invade el reino espiritual
en fugaz pensamiento temeroso, aleteador.
..

El viento golpea el inexistente ventanal,
interrumpiendo el torrente musical
del sentido mañana desgarrando,
angustias de libertad, yace mitigando...

El silencio interior estremece la calavera humana.
Un vacío solana la figura sonriente,

un inesperado grito emerge refulgente,
gozoso en vida, el mensajero espera...


La mirada se pierde en el oscuro firmamento.
El caos nos aleja del fundamento.

El egoísmo, la violencia, la vanidad...
rompen el lazo de la Libertad...


Por Luis I. Rodríguez