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jueves, 31 de diciembre de 2009

GRACIAS...




Gracias...
Un pensamiento extiende sus alas de libertad.
Un sentimiento proyecta su razón de ser,
el sueño se hace realidad en el camino
sereno hacia la Montaña en el pensar.

Gracias...
La palabra encuentra eco de sentidos
en una poesía, un cuento o un pensamiento.
La palabra fluye como el río en el mundo
generando nuevas construcciones de ilusión.

Gracias...
El poeta ayuda a descubrir el sentido existencial,
a descubrir en nosotros el goce natural,
a engrandecer el valor de nuestra intimidad
a la luz de contemplar la inmensidad.

Gracias...
Por entender la belleza de lo que somos,
la intimidad se esclarece en el trascender,
una luz guía al caminante en el peligroso
camino hacia el jardín de la Montaña.

Gracias...
El niño busca la luz en la Montaña,
el caminante está inquieto por las preguntas.
El niño exige respuestas lógicas,
el caminante narra un cuento de Ilusión.

Gracias...
¡Dichoso el niño que posee sus soledades!
¡Dichoso el caminante que encuentra el camino!
¡Dichoso el lector que encuentra una ilusión!
¡Dichoso el hombre que vive en Libertad!


Por Luis I. Rodríguez


lunes, 2 de noviembre de 2009

MIRA CÓMO ESTÁ EL HORIZONTE...

Mira cómo está el horizonte...

Yace reluciente de calor humano,

su ansiedad asombra, el alma perdida está.

Los rayos penetran el ser, abriendo caminos lúcidos,

transformando el espíritu aventurero de un pensamiento

en átomos de energía, esparciendo luz de vida

como aquella rosa solitaria en el jardín

despierta admiración del hombre.



Mira cómo está el horizonte...

Abre su campo a la imaginación

transportando las quimeras internas del ser

en aquellos rayos silenciosos que se mecen en el agua

como los tiernos delfines juguetones buscando

compañía y diversión en el mundo de la vida.


Mira cómo está el horizonte...

El camino se abre al pensador,

el firmamento entretiene su visión,

un lucero potente irradia energía,

la soledad desaparece en el ambiente

y la música de la naturaleza entretiene y

hace danzar al profundo eco vivencial

transformando la quimera en realidad.


Mira cómo está el horizonte...

Maravilloso ser dentro de mi ser.

Los rayos rompen las grietas de la indiferencia,

el calor revitaliza el frío humano al romper

los témpanos internos de la esclavitud.

Aprendamos a descubrir en nosotros

el goce contemplativo de nuestras vivencias

con el engrandecimiento de nuestro espacio íntimo...


Por Luis I. Rodríguez

miércoles, 1 de julio de 2009

HABLAR DE SUEÑOS...



Si es bueno vivir,

todavía es mejor soñar,

y lo mejor de todo,

despertar.

- Antonio Machado -


Quiero hablar de sueños.

Con el tiempo se perdieron y

gracias a ti, Sabiduría volvieron.

Camino al amor se proyectan pensamientos…


Déjame esbozar y hablar de sueños.

Con el tiempo se esfumaron en rayos

oscuros en el celestial vacío.

Camino a lo etéreo, me pierdo pensando en ti…


¡Un sueño despierta, la aurora!

Estoy angustiado y petrificado,

confiando en vivir la intensa realidad.

Camino al atardecer, sigo soñando despierto…


El solitario enmudece en el horizonte.

El inmenso libro de la vida está abierto y

el lenguaje crea fantasmagóricas imágenes.

Camino del amanecer, surge un pensamiento…


El pensamiento retumba en el laberinto.

El camino pedregoso se torna esquivo y

la angustia se torna en mariposa.

Camino del despertar, camino de la creatividad…

Por Luis I. Rodríguez

domingo, 3 de mayo de 2009

UNA PALABRA, UN SUEÑO, UNA REALIDAD...



La palabra es la esencia de un discurso, de un texto, de un escrito, de una poesía. En todo contexto existe un significado y un significante que referencia “algo”. Toda palabra posibilita, engendra un pensamiento. Nada es insignificante. Todo guarda un esquema mental y un contacto con el hombre y con la historia. El hombre es un ser histórico.

La palabra no es ajena al ser histórico, sino que está ligada a lo más íntimo de los sueños, triunfos y luchas cotidianas por hacer al mundo inteligible. La palabra es el verdadero vehículo de la comunicación e interacción con Dios, con la naturaleza, con el “otro” y consigo mismo.

La palabra es el portafolio del entendimiento en la construcción de un mundo lleno de utopías. Por eso, es bueno presentar a José Saramago, en el hecho de que “ las palabras aconsejan, sugieren, insinúan, imponen, segregan, eliminan. El mundo gira sobre palabras lubricadas con aceite de paciencia. Los cerebros están llenos de palabras que viven en paz y armonía con sus contrarias y enemigas”.

Hablar resulta algo más que “construir” oraciones. Es hilvanar las ideas en la construcción del edificio discursivo. La profundidad se alcanza cuando el intérprete se aproxima al contexto y significado de las palabras. Todo texto merece una comprensión e interpretación. Por tanto, en la interpretación del texto, es necesario diferenciar la idea y el sentido oculto de la palabra. El contexto y la intención del escritor es la vida del escrito.

El escrito es la vida del escritor. Es el espejo de las vivencias: sentimientos, pasiones, temores, fantasmas... que gracias a la palabra se hace “realidad” y descubre la esencia del ser existencial. Por eso, dice Saramago, “la palabra es la hierba fresca y verde que cubre los dientes del pantano. La palabra no muestra. La palabra disfraza”.

Las palabras constituyen en el lenguaje el puente que se tiende entre los hombres para lograr una comprensión vital e interpretación en el contexto sociocultural.

Por Luis I. Rodríguez